RECURSIVO

En el Centro de Mando del nuevo radiotelescopio orbital XULAR I (eXtended Ultra LArgue Radiation) están todos desconcertados.

Por decirlo de algun modo.

Hay rostros muy pero que muy pálidos y otros que comienzan a sudar copiosamente.

Todos extremadamente cansados.

Se ha repetido el experimento varias veces, se han revisado todos los instrumentos, los detectores y los sistemas de energía, los algoritmos, las calibraciones y los protocolos de gestión en la información recibida de la red de satélites, así como las dos grandes salas de computadoras que procesan los inmensos paquetes de datos obtenidos. Se ha repasado todo una y mil veces pero los resultados que salen del radiotelescopio son siempre los mismos.

Años de planificación, construcción y espera y cantidades ingentes de recursos económicos y energéticos arañados a propósitos más humanos exigen resultados justificables. Por eso se ha prometido lo que sin duda sería el descubrimiento cientifico más relevante (también caro) de toda la historia. Pero si al final resulta que el proyecto es un fiasco va a ser extremadamente incómodo explicarlo. Por otro lado si los datos son correctos, si en verdad no hay errores en ellos…  ¡joder! en ese caso va a ser mucho más dificil aun.

Se suponía que la radiación ultralarga extendida iba a ofrecer una instantánea del Universo anterior al BigBang. Sí, por primera vez íbamos a saber que había antes de Todo, o si lo prefieres antes de Nada.

La refinada tecnología del satélite le permitiría recoger ondas de radio de una frecuencia tan baja que se esperaba perteneciesen a un periodo anterior al mismísimo BigBang.

Y hacer eso precisamente, aunque os parezca sencillo, no es nada fácil de conseguir, ¡creedme! por eso nos hemos gastado tantas toneladas de dinero en todos estos aparatejos tan sofisticados.

Y por eso mismo también, presentar a la prensa y a los ciudadanos una fotografía que, aunque borrosa y cuarteada, deja entrever claramente para cualquier entendido en el tema, lo que sería el interior de un detector de colisiones de alta energía que parece casi calcado al del CERN, y acompañar dicha imágen de una explicación más o menos plausible no va a ser nada sencillo.

No me gusta explicar mis relatos pero haré una excepción:

Cualquier magnitud física es relativa y depende de con qué se compare. Una barra de hierro incandescente nos parece muy caliente para tocarla pero está virtualmente congelada en comparación con el nucleo de nuestro pequeño sol, el cual a su vez está muy fresquito si se compara con la temperatura de un Quasar que vuelve a ser un gélido trozo de hielo en comparación con la temperatura de Plank. Lo mismo sucede con magnitudes de tiempo, tamaño, volumen de energía etc… Si multiplicásemos o dividiésemos todas las magnitudes físicas del universo por el mismo valor no seríamos conscientes de ningún cambio. Teniendo esto en cuenta y sabiendo que en los experimentos de colisiones de materia de los grandes aceleradores de partículas (LHC del CERN, Fermilab etc.) se generan condiciones cercanas a las del BigBang a escala diminuta ¿Podriamos imaginar que en nanosegunsos (para nosotros) estemos creamos Universos completos que evolucionan, generan vida inteligente y mueren? Y si has llegado hasta aquí ¿Puedes imaginar que todo nuestro Universo sea un fugaz experimento de colisión de particulas de alta energía de otro tipo de inteligencia superior?

Bienvenido nanolector !!! ¿que te cuentas hoy?

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